CAOS

“El acto creativo es un desplegar la red de la imaginación humana en un océano de caos en el cual estamos suspendidos e intentar pescar ideas.” 
– Terence McKenna 

Se dice que el caos alimenta la vida. Crea una vastedad de posibilidades, empujándonos a estar más cómodos con lo desconocido. El origen de la palabra viene del griego para «abismo». En tiempos antiguos el caos se pensaba como el vacío entre la tierra y el cielo que existía antes de que todo existiera. Sin la inestabilidad de nuestros alrededores diarios no podríamos apreciar la protección y la pertenencia. No se puede negar que por todo hay que luchar en este mundo cada vez más turbulento. La única constante es el latigazo del cambio cultural, y justo cuando pensamos que podemos tomarnos una pausa y buscar consuelo en nuestras ganancias, llega una fuerza adversa para lanzarnos de nuevo a la batalla. En efecto el caos cultiva la eterna transformación.  
 
Tenemos una interesante relación con el caos – nos inspira y nos asusta su belleza salvaje. Agitaciones políticas, polarización cultural e incertidumbre económica son como rayos de tormenta y volcanes en erupción, fuerzas incontrolables de cambio que nos recuerdan constantemente que tan pequeños somos en el amplio panorama. Aunque estresante, el resultado del caos y la destrucción muestra el reseteo creativo. Vemos superficies reparadas, patrones cenicientos, construcciones fragmentadas, formas brutalistas y artesanía industrial que nos devuelven a la discordancia del diseño. La anarquía del universo puede ser desesperante y liberador al mismo tiempo, expandiendo nuestro punto de vista y cambiando nuestra visión. 

Los colores de caos son una representación visual del drama a nuestro alrededor – una liberación de energía terrestre y furiosa llena de torbellinos y belleza. Intensos tonos de rojo y naranja como Oxblood, Friesian, Egg Yolk, Lava y Heat son libres en su impacto – cautivadores pero de alguna manera cercanos al peligro. Nimbostratus, Mussel, Inky, Java, y Pewter son neutros oscuros que han sido fosilizados, de apariencia casi derretida, balanceando lo impredecible de tonos más cálidos. Finalmente, la mitad de la paleta aporta una capa más industrial con neutros suaves como Thunder, Overcast, y Cirrus, y brillantes cautivadores como Sundial y Larimar que completan el círculo con el proceso de desastre, devolviéndonos el optimismo luego de la inestabilidad.