Pasarela de Apertura
Un susurro de lluvia marcó el inicio. La guitarra melancólica envolvió el aire, transformando la pasarela en un espacio íntimo. En esa penumbra surgió La Petite Mort, con “Alirio – Capítulo 2 / Temporada de Sol”, donde Jonathan Cortéz y Andrés Durán invitaron a la moda a mirar hacia lo profundo: a las raíces, la memoria y la tradición.
El negro, protagonista de la colección, fue ese hilo conductor en un desfile que se movió entre solemnidad y poesía visual. A partir de él se construyeron capas amplias y siluetas con peso, pero al mismo tiempo ligeras. Los toques en blanco y crema no fueron decoración: iluminaron las prendas y les dieron respiro.
Las formas jugaron con la geometría y las líneas rectas, pero sin rigidez. Hubo faldas con vuelo, cuellos altos, mangas sobredimensionadas: piezas que transmitieron dramatismo, pero también una elegancia sin esfuerzo. La paleta —entre tierra, vino, café, blanco y crema, siempre con el negro al centro— reafirmó un lenguaje atemporal y sofisticado.
Más allá de lo visual, la colección fue una conversación con el territorio. En los detalles grandes, en las proporciones exageradas, aparecían ecos de las regiones centrales de Colombia. No como copia literal, sino como un filtro contemporáneo que conecta con sensibilidades globales. Fue un gesto de memoria, pero también de universalidad.
La nostalgia que envolvió la puesta en escena no se quedó en el pasado. Al contrario, La Petite Mort la usó como motor de creación para plantear una propuesta vanguardista y atemporal a la vez. Sobriedad aquí no significó rigidez, sino sofisticación.
La pasarela de apertura con La Petite Mort no fue casualidad. Fue un mensaje: la moda en Colombia puede ser un lenguaje cultural y un relato colectivo, que va más allá, que reconoce nuestras raíces.
Con Alirio – Capítulo 2 / Temporada de Sol, La Petite Mort reafirmó su lugar en el mapa latinoamericano. Una marca que construye narrativas poderosas desde la sutileza, recordándonos que la moda también es pausa, reflexión y poesía hecha prenda.















